10 diciembre, 2015

HISTORIA

Algo más que 40 años de historia

José Luis Burba

Socio Fundador ASAHO

burba.jose@gmail.com

Dijo en una oportunidad Marcelino Menéndez Pelayo:

«Quien olvida su historia está condenado a repetirla». «Pueblo que no sabe su historia es pueblo condenado a irrevocable muerte. Puede producir brillantes individualidades aisladas, rasgos de pasión de ingenio y hasta de género, y serán como relámpagos que acrecentará más y más la lobreguez de la noche.»

Para no olvidar, quiero contar esta pequeña historia de la que hoy, alguno de nosotros, queremos seguir siendo protagonistas, aunque ya no estemos activos. La escribiré en primera persona solo porque me resulta más fácil hilvanar los recuerdos.

La actual Asociación Argentina de Horticultura, si bien formalmente es una organización destinada al estudio y difusión de las virtudes de las hortalizas, frutas y especies aromáticas, es en lo pasional mucho más que eso: es un conjunto de voluntades comprometidas a brindar mejor y mayor salud para su gente.

Alguna vez se dijo que nadie muere del todo si todavía hay alguien quien lo recuerde. Si a la ASAHO la conocemos “por dentro” quizás perdure a través de las generaciones nuevas y más allá de nuestras voluntades.

Los antecedentes

Todo empezó hace 44 años, en 1974, en Buenos Aires cuando ante la generosidad de algunos de los más viejos de aquella época, invitaron a los más jóvenes a formar parte de la V REUNION NACIONAL DE DOCENTES DE HORTICULTURA DE UNIVERSIDADES NACIONALES.
Los asistentes se juntaban con alguna regularidad, preocupados por la enseñanza de esta pasión de ayudar a “poner siempre sobre la mesa de nuestra gente la verdura de cada día”.
Los “viejos” docentes (Antonio Sarli, Manuel Barreiro, Fausto Folquer, Lautaro Roncedo), intercambiaban sus experiencias con los “nuevos” (Marta Vigliola, Juan Carlos Limongelli, Emilio Kramarovsky, Juan Carlos ZEMBO y yo). Dialogábamos toda la mañana, almorzábamos, seguíamos a la tarde y cada uno se volvía a su casa.
Como el grupo era pequeño a los menos experimentados nos parecía que había que ampliar la convocatoria y con la complicidad de José Pablo Rodriguez de la Estación Experimental San Pedro del INTA, nos fuimos hasta allí a conversar.
Pocas horas después ya planificábamos juntarnos durante la próxima reunión de docentes en 1975, cosa que ocurrió en el Hotel que la Universidad Nacional de Córdoba tiene en la localidad serrana de Vaquerías.

La fundación
El 23 de abril de 1975, luego de una buena cena, a las 00:30 se firmó el Acta de Vaquerías, dando lugar a la creación de lo que en aquel momento se llamó Sociedad Argentina de Olericultura (SAO), denominación propuesta por los tucumanos, y que hoy aún se mantiene en algunas Cátedras de América Latina. Esta denominación perduró diez años.

El término Olericultura, muy poco conocido por la gente, no es ni más ni menos que la expresión hispana correcta de la especialidad. La Olericultura es la ciencia que estudia no solo la plantación racional y económica de las plantas oleráceas, es decir, de las hortalizas de varios tipos, las legumbres, las raíces, los tallos, los tubérculos, los frutos y verduras en general, sino que trata además todos los aspectos dedicados a su manejo. La Olericultura es parte de otra ciencia “madre” como la Horticultura junto con la Fruticultura, la Floricultura y el estudio de las plantas medicinales y aromáticas. El término significa cultivo de las plantas para ser cocinadas o cultivo del huerto, se deriva de “olus” que significa planta para cocinar y de “colere” cultivar.

 Éramos solo 36, algunos de los cuales ya se fueron a cultivar su huerto a otras dimensiones y otros pocos (que todavía somos socios), fuimos considerados Socios Fundadores. La mayoría éramos docentes de Horticultura y de disciplinas afines. La actividad privada, aunque con poca participación, también estaba presente.

Por ese desorden propio de los inicios algunos formaron parte de la fundación, pero no estaban inscriptos como socios. También por desorden se perdió el acta fundacional en una de las “mudanzas” entre provincia y provincia.

¿Cómo seguir?

Esa misma noche comenzamos a planificar, y acordamos que seis meses después nos reuniríamos en la Estación Experimental Obispo Colombres de Tucumán. El inolvidable Fernando Fernández (Fefei), fue el impecable Secretario de Actas.

Allí se llevó a cabo la PRIMERA REUNION NACIONAL DE LA SAO, incorporando como socios fundadores a 28 asistentes más que se sumaban, y se sentaron las bases reglamentarias que nos permitieran funcionar como una sociedad técnico-científica.

Vinieron años negros para el país y durante 1976 y 1977 la reunión no se realizó. En setiembre de 1978, nuevamente en Vaquerías, se concretó la SEGUNDA REUNION NACIONAL DE LA SAO, que para nuestra sorpresa ya contaba con 137 socios, donde el INTA se incorporaba definitivamente.

El libro de resúmenes de la época acusaba solo 11 trabajos técnicos, 13 comunicaciones y 3 informes.

La situación política del país no había mejorado y las persecuciones y despidos estaban a la orden del día. Mientras estábamos presentando uno de los trabajos, un empleado del hotel, con cara de asustado, lo llamó al expositor para decirle que tenía una llamada urgente. La llamada era de un colega que avisaba que varios de los que estábamos allí (incluido el expositor), habíamos sido despedidos de nuestros cargos. Quien exponía se retiró un momento, atendió el teléfono, volvió y contó lo sucedido al público, quien, con cierta soltura dijo: “señores, a partir de este momento esta reunión continuará en la clandestinidad”.

Nuestros aportes a la ciencia y la tecnología no eran muy abundantes y llegábamos a presentar “trabajos que se estaban por hacer” en lugar de “trabajos terminados”.
También se presentaron logros tan viejos (como algunas variedades), que ya no existían, solo con el objetivo de mantener el entusiasmo de contar con nuestra Sociedad.
En esa oportunidad se decidió alternar un año de presentaciones de productos de “Investigación”, y otro año con documentos de “Docencia y Extensión”.

La tercera es la vencida
Todo parecía que se había encaminado definitivamente y que la SAO no tendría marcha atrás, y así fue.
La TERCERA fue en Mendoza, con 220 socios. Hasta el VIII Congreso, realizado en Rosario, se mantuvo el nombre de REUNION NACIONAL.
Hoy, a cada uno de estos acontecimientos, se los ha denominado CONGRESO ARGENTINO DE HORTICULTURA, y continuarán a pesar de las crisis secuenciales de nuestro país.

Nuestra asistencia y participación – Análisis de sus causas

  •  Los socios somos fieles

Le pueden echar la culpa a las crisis económicas, a las distancias o a las oportunidades, por no tener “asistencia perfecta” en todas las Reuniones y Congresos, pero la verdad es que muchos de los asistentes que se inscribieron alguna vez como socios de la ASAHO (aunque lo dejaran de ser en algún momento por cuestiones reglamentarias), continúan asistiendo aunque esa asistencia no acompañe necesariamente a la cantidad de trabajos presentados.
Las distancias tan largas de nuestro país y los bolsillos tan cortos de nuestros sueldos hicieron que a pesar de la “fidelidad” la asistencia fuera imperfecta. También el número está fuertemente influenciado por la “masa crítica” de profesionales en el área de influencia.
Asociando las distancias del centro del país hasta los lugares donde se llevaron a cabo los Congresos Nacionales (que en algunos años se aproxima a más de 1.900 km entre Neuquén y Corrientes o casi 2.000 km entre Neuquén y Jujuy), se percibe que a medida que aquellas son mayores (caso Neuquén / Gral. Roca o Bahía Blanca hacia el sur o Salta, Jujuy o Corrientes hacia el Norte), la participación en general disminuye, aunque el ajuste lineal no es bueno. La Figura 1 muestra la distribución de los Congresos en el tiempo.
El desarrollo de la Horticultura, la disponibilidad de profesionales y el número de instituciones involucradas en las regiones, ha marcado asimetrías en la federalización de los Congresos. La Figura 2 muestra que el 25 % de las reuniones se realizaron en diferentes puntos de la Provincia de Buenos Aires y en la CABA, y el 55 % entre 5 provincias. Mendoza, Córdoba, Tucumán y Santa Fe organizaron el 10 % cada una en todo el período considerado. 

  •  ¿Cómo crecemos?

La Figura 3 muestra la evolución de la participación de los técnicos argentinos que trabajan vinculados a la Horticultura en todas las instituciones y empresas desde 1978 hasta 2016.
Si bien con altibajos, de su análisis se desprende que, en los últimos 38 años (con más de 5.000 trabajos presentados solo con hortalizas), la tasa de crecimiento fue del 18,6 % anual hasta el 2014, lo que implicaba que prácticamente cada 5 años la participación de trabajos se duplicaba.
Esta situación fue altamente auspiciosa para la especialidad, sin embargo en algunos de los últimos años esto se ha modificado. La tendencia se quiebra en 2015, donde se alcanzan valores significativamente menores, equivalentes a los de 22 años atrás.
En función del número de trabajos presentados referidos a hortalizas (medias de los períodos), podemos identificar cuatro etapas de desarrollo de la ASAHO:
                             Inicial: 1978 hasta 1992 (68 trabajos)
                             De consolidación: 1993 hasta 1999 (143 trabajos)
                             De alta participación: 2000 hasta 2014 (219 trabajos)
                             De baja participación: 2015 a 2016 (146 trabajos)
                             De recuperación: 2018 (217 trabajos)
Lejos se está de la participación con trabajos hortícolas en aquellos países donde la Horticultura tiene un rol destacado y priorizado. Solo como ejemplo, en 1986, mientras que en la Argentina se presentaban 84 trabajos de investigación, en los EEUU, en el XXII International Horticultural Congress se presentaron 1.550, con la asistencia de aproximadamente 4.000 especialistas.
Los docentes universitarios argentinos representan más del 50 % de los participantes en los Congresos de la ASAHO de los últimos 35 años. En este período se pueden detectar tres etapas:
La etapa inicial, que cubre la década del ’80, se caracterizaría por el impulso dado por las mejoras en las condiciones políticas del país, con una participación media de 68 trabajos hortícolas de los cuales el 40 % correspondieron a docentes.

La etapa de consolidación, que cubre la década del ’90, se caracterizaría por mantener el ritmo de la participación de docentes universitarios y estudiantes de pos grado, coincidiendo con la aparición de estudios de especializaciones y maestrías vinculadas a la Horticultura en las Universidades Nacionales, con una participación media de 143 trabajos hortícolas, de los cuales el 59 % correspondieron a docentes.
La etapa de alta participación, que cubre algo más que la primera década del 2000, se caracterizaría por un incremento de la participación. La media de participación para el período fue de 219 trabajos hortícolas, de los cuales el 56 % correspondieron a docentes.
Un capítulo de menor participación temporal ocurrió entre 2015 y 2016, para tomar nuevamente impulso para cuando la ASAHO festejara su 40º Congreso en Córdoba, con una participación de 380 trabajos en total.

 

Del análisis de la Figura 4 surge claramente que mientras la participación total se incrementa con el tiempo, la de los docentes declina en términos comparativos con aquella.

No resulta sencillo atribuir solamente a las crisis y a las bonanzas económicas de las Universidades la participación o no de los docentes en los Congresos de la ASAHO. El cambio generacional y las distancias hasta las localidades donde se producía el acontecimiento seguramente también podrían explicar estos comportamientos.
Como ya fue dicho, la participación de docentes universitarios en la ASAHO, no solo significó su fundación y origen, sino el aporte constante de quienes trabajan con especies hortícolas, llegando en algunos años a superar el 70 % de las presentaciones.

La Figura 5 muestra la participación de las Universidades en términos del número de trabajos vinculados al estudio de especies hortícolas, permitiendo generar cuatro grupos, como muestra el Cuadro 1. Estos números guardan una fuerte correlación con la antigüedad de la Universidad y la planta docente de la misma. Las Universidades privadas
en general tienen una escasa participación.

 

  • Cultivos y áreas de trabajo

Una evaluación cuantitativa de lo que pasó en estos años permitirá inferir cual fue el aporte de la ASAHO al desarrollo del conocimiento sobre la producción / comercialización de hortalizas y los temas afines al sector. Muchos de estos resultados parecen obvios, sin embargo hay datos valiosos y significativos que surgen del análisis.
Con respecto a la diversidad de especies estudiadas (53 de gran y mediana importancia y 8 de escasa importancia), se puede observar, en la Figura 6, el grado de participación de las mismas.
Sobre ese total de 53 especies estudiadas, solo 20 de ellas tienen más del 1 % de los trabajos, donde solamente cinco especies como TOMATE (es sus variantes fresco e industria), AJO, LECHUGA, CEBOLLA y PIMIENTO representan más del 50 %.
No se observa una relación entre las hortalizas de mayor importancia en el consumo y el número de trabajos dedicados a éstas. El caso paradigmático es papa, aunque para esto hay otras respuestas, como la no participación de los “paperos” durante muchos años en los Congresos de la ASAHO.

Cuando se discrimina el número de trabajos presentados de una determinada especie por la zona geográfica que le ha dado origen, se puede observar un cierto nivel de especialización de las mismas.

De su análisis de puede decir:

  • Hay áreas geográficas con un alto nivel de especialización en investigaciones por especie, tal es el caso de La Plata, Buenos Aires, Litoral y Rosario respecto a tomate; Neuquén y Rio Negro y Cuyo respecto a cebolla; Tucumán respecto a Frutilla o Centro de Buenos Aires respecto a Espárrago.
  • Este nivel de especialización no siempre está acompañando a las producciones regionales, como es el caso de Córdoba y Río Cuarto con el cultivo de ajo. La concentración de trabajos puede tener que ver en este caso con la formación y preferencia de los docentes más que con los requerimientos regionales.
  • Ocurre también que zonas de altas concentración de cultivos, como es el caso de papa en el sudeste de Buenos Aires (ya comentado), no se ve reflejado en las investigaciones de los organismos de la región.

Con respecto a la diversidad de áreas del conocimiento estudiadas, la Figura 7 muestra mayor participación de Protección vegetal (plagas, malezas y enfermedades), seguida de Aspectos socioeconómicos incluyendo Mercadotecnia, Producción forzada y Suelos y Riego.
Aparecen muy postergadas y como áreas de vacancia los estudios referentes a Mecanización hortícola (diseño y uso), Manejo de Germoplasma, Producción de semillas y Producción diferenciada o alternativa.

Los cambios

  • El logotipo original (propuesto por el Ing. José Ploper), se aprobó en 1983 en Tucumán, el que se debió modificar parcialmente con el cambio de denominación (de SAO a ASAHO). En Mendoza durante el año 2000 hubo otra modificación sin perder la simbología y el espíritu del original.
  • Durante la reunión de Rosario, en 1985, se decidió cambiar el nombre de Sociedad Argentina de Olericultura (SAO) por el de Asociación Argentina de Horticultura (ASAHO). Este cambio de denominación permitió la inscripción en el Registro de Asociaciones con Personería Jurídica.
  • En 1986, durante la reunión anual en La Plata, la ASAHO se constituye en socia fundadora de la Confederación Latinoamericana de Horticultura (COLHOR), junto con la SOB (Sociedade de Olericultura do Brasil), hoy SBH (Sociedade Brasileira de Horticultura).
    Luego se sumaron Uruguay, Chile, España y Portugal, sin embargo, la dificultad para interactuar a distancia y siempre con escasos fondos, hizo que lentamente los esfuerzos se fueran diluyendo hasta que, de común acuerdo, se diera de baja. En el Congreso Latinoamericano que se hizo en Uberlandia-Brasil la ASAHO, que ejercía la Presidencia, la traspasó a la SOB que mantuvo la COLHOR solo dos años más.
  • Años más tarde se decide que no habría más reuniones alternadas de Investigación por un lado y de Docencia y Extensión por el otro, y en todas las reuniones se fusionan espacios para estas actividades.
  • Fue en Salta, en 1990, que un grupo de especialistas en Fruticultura solicitaron un espacio para esa especialidad en la ASAHO, basándose en el concepto amplio de Horticultura (cultivo de plantas del huerto). A ese pedido se sumó con el tiempo a la Floricultura, las especies ornamentales y las aromáticas, tal como se entiende el actual mandato de la Asociación.
    La incorporación de la fruticultura permitió ampliar la base institucional y la capacidad de convocatoria de ASAHO, y representa además la consolidación (y reconocimiento por los colegas de la fruticultura), del esfuerzo entregado por los socios fundadores y por quienes dieron continuidad a esa iniciativa.

Como muestra la Figura 8 las especies hortícolas continúan dominando cuantitativamente a las otras especialidades.

  • En 2006, algunos traspiés burocráticos, hicieron que debiera “refundarse” a los fines de adaptar a la sociedad a las legislaciones vigentes y dicha refundación se realizó en Mendoza.
  • A partir del año 2008 la ASAHO se reintegra a la Sociedad Internacional de Ciencias Hortícolas (ISHS) como país miembro.
  • En 2014 la Asamblea aprueba una definición convencional de 94 hortalizas a los fines de normalizar su uso, y diferenciar situaciones confusas frente a las especies estudiadas por sus miembros.

La misma dice:

Se consideraron HORTALIZAS (por definición convencional), a aquellas: “Especies herbáceas, perecederas o semi perecederas, cultivadas, para ser destinadas al consumo humano en estado fresco o con escaso proceso de preparación (hervido, fritado, horneado), o industrialización (congelado, “apertizado”, dulces, jaleas, mermeladas), incluyendo granos de leguminosas secas (poroto, garbanzo, arveja, lenteja y haba), y postres como frutilla, melón y sandía.» 

Grupo 1: Hortalizas de mayor difusión: 36

Grupo 2: Hortalizas de mediana difusión: 15

Grupo 3: Hortalizas de escasa difusión: 33

Legumbres secas o de grano: 10

Se consideran LEGUMBRES SECAS O DE GRANO a aquellas especies que, por definición convencional, la ASAHO dicen que lo son:
“Especies de fruto legumbre, cultivadas para la alimentación humana por sus granos o semillas secas, caracterizadas por escaso contenido de agua, alto contenido proteico y altas calorías”.

  • En 2016, en Santa Fe, la Asamblea de Socios decide cambiar la frecuencia anual de los Congresos por bianual.

La galería de Presidentes

Los cargos electivos de la ASAHO fueron siempre parte del orgullo de quienes los ostentaban luego de su elección. Como tantas cosas que en nuestro país se hacen “a pulmón”, esta no era la excepción. La tarea era pesada en la que no solo se debía organizar la sociedad sino también organizar las reuniones y los congresos, con mucho esfuerzo y con poco financiamiento.

Las cosas fueron cambiando y desde hace ya algunos años se dividieron las tareas entre la Comisión Directiva y la Comisión Organizadora del Congreso. De esta manera se le puede dar continuidad institucional y compartir el esfuerzo.

Los Premios

En 1984, en oportunidad del VII Congreso en la ciudad de San Pedro, se perfilaron las bases para otorgar el Premio Mención al Mérito en Horticultura, y en 1999 el de Distinción a la Trayectoria Regional.

Muchos fueron los hasta hoy homenajeados por su aporte a la Horticultura nacional, y la creación del premio sirvió para rendirle honores a profesionales algunos de los cuales ya no estaban entre nosotros, pero “hicieron lo que debían hacer” en las décadas de 1940 y 1950, como es el caso de Antonio Sarli (por su rol en la docencia universitaria), y Roberto Millán (por su contribución al mejoramiento genético de papa).

Los simposios internacionales

El crecimiento de la ASAHO a través de sus socios nos permitió “sacar chapa” de internacionales con el aval de la International Society for Horticultural Science (ISHS), y nos animamos a organizar:

  • 1991 – Mendoza. IV Simposio Internacional del Tomate para Industria.
  • 1992 – La Plata. III Simposio Internacional sobre Cultivos Protegidos en Climas Templados
  • 1994 – Mendoza. I Simposio Internacional sobre Aliáceas comestibles
  • 2015 – La Plata. IX Simposio Internacional de la Alcachofa.

Las publicaciones

La publicación de trabajos técnico/científicos se inició en 1980, en el Boletín Hortícola, que mantuvo ese nombre hasta 1986, sin embargo, recién a partir del número 3 (en 1984), aparece como Órgano de Difusión de la Sociedad Argentina de Olericultura, con un formato regular y comienza el número de registro nacional e internacional ISSN 03264394.

En 1985, al modificarse la denominación, la editora SAO pasa a denominarse ASAHO, y a partir del Volumen 6 deja de ser el Órgano de Difusión para pasar a ser una Revista.

A partir de 1987, y hasta el presente, se denomina Horticultura Argentina, con número de registro nacional e internacional ISSN 03273431. Desde el Número 36 de 1995 la revista se edita con periodicidad semestral, y comienza a ser indizada por CAB International e incorporada al Catálogo de Latindex. La primera mención fue en HORTICULTURAL ABSTRACTS Volumen 65.

Desde 2007, Horticultura Argentina (http://www.horticulturaar.com.ar/index.htm) se publica cuatrimestralmente únicamente en formato digital. Entre 1997 y 2007 se publicó AVANCES DE HORTICULTURA (http://www.Horticulturaar.com.ar/avances_en_Horticultura.htm), espacio destinado a la publicación de revisiones inéditas de trabajos de investigación.

Avances en Horticultura
Como faltaba un espacio para la publicación de revisiones bibliográficas temáticas, se creó Avances en Horticultura, que hoy aparece en edición on-line.

Un gran esfuerzo
Se encuentra en etapa de edición de e-book, una colección de más de 40 fascículos destinados a homologar el nivel del estudio de la horticultura en las carreras de grado de nuestras Universidades.
Los autores han donado sus derechos para que esto sea posible, y el INTA, a través de un convenio con la ASAHO, lo está materializado.
Hoy se encuentran en diferentes etapas de edición 30 fascículos correspondientes de la producción de diferentes cultivos y 10 fascículos sobre aspectos generales.

 Una propuesta de madurez institucional

  • Siendo los docentes de las Universidades los que participan en mayor medida, y ante la declinación de la presencia de estos, la diversidad de temas abordados por las Cátedras y las economías de “bolsillo flaco”, parece saludable recomendar a concentrarse en menos especies y profundizar el conocimiento, complementándose con los Proyectos Hortícolas del INTA u otros organismos provinciales y nacionales.
  • Este 40º Congreso debería marcar un hito y un cambio de estrategia institucional, dando un paso más. Me refiero al hecho de hacer fuertes gestiones ante los Ministerios de Agricultura provinciales, y obviamente el nacional, a los fines que la ASAHO sea considerada institución de consulta permanente a los fines de asesorar, a través de sus socios (jóvenes y viejos, activos o jubilados), sobre la política de producción y comercialización de hortalizas.
  • También debemos estar presente en los medios de comunicación, evitando muchas veces el mal manejo de la información, ya sea referida a temas tan comunes como los precios estacionales en el mercado o tan sensibles como la explotación de la mano de obra en la producción o las propiedades nutracéuticas de las especies que trabajamos. Debemos ser capaces de llenar páginas de jornales, revistas y pantallas con las “buenas noticias” que somos capaces de producir.

La Asociación está necesitando un liderazgo capaz de potenciar una inercia que no nos merecemos. Creció todo lo que pudo, le cuesta superar el “piso de arriba” pero se necesario que nos carguemos «fuertes gestiones» en la espalda, que aparezcan miradas nuevas, y formas nuevas de hacer las cosas.
Ojalá los más jóvenes, independientemente de su rol en la ASAHO, se animen a tomar este desafío.

 

 

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